Monseñor Silvio Báez preside clausura del Año Paulino en el seminario
 29/06/2009
Momento en que el señor obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Mons. Silvio Báez, imparte la Bendición al finaliar la Eucarístia

El día lunes 29 de junio a las 6 AM, nuestro obispo auxiliar, Mons. Silvio José, presidió la celebración eucarística en la Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. En dicha ocasión se clausuró oficialmente el Año Paulino.

Durante su homilía, Mons. Silvio, habló de la importancia de estas dos grades figuras. Se celebran juntos de manera que nos recuerde que tanto el ministerio de Pedro como el de Pablo son necesarios en la vida de la Iglesia, son figuras emblemáticas que nos muestran cómo debe ser nuestra Iglesia, comentó el señor obispo.

Destacó cómo por un lado "en Pedro se encarna el Misterio de la Iglesia, aparece como quien recibe las llaves"; es el signo de autoridad, la tradición que da unidadad a la Iglesia, "Pedro es la fuerza centrípeta, que jala hacia adentro". Por otro lado mostró la figura de Pablo cómo un sígno de esa "apertura al mundo, es la fuerza centrífuga, que ve hacia afuera...en busca de todos los que aún no conocen a Cristo... Pedro y Pablo, fuerza hacia adentro y hacia afuera, así debe ser el camino de la Iglesia".

Además, al finalizar el Año Paulino, recordó dos características esenciales en Pablo: La primera su "encuentro con Cristo, caído a sus pies", ese encuentro que todos debemos tener, "caer" en el sentido de abandonarnos a la Voluntad de Dios, abiertos a la misma. La segunda, Pablo dedicado al estudio, perseverante sin saber lo que aquello iba a significar en su vida, gracias a lo cual llegó a ser el gran "teólogo" que el Espíritu del Señor forjó durante muchos años de silenciosa formación. De esta manera, nos recordó a todos los seminaristas, cómo debe ser nuestra actitud de cara a un futuro ministerio.

Procesión de entrada en la capilla del seminario

 

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